sábado, 4 de julio de 2009

ORACIÓN “EN EL DESALIENTO”




ORACIÓN “EN EL DESALIENTO”

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR
REDACTADA Y PUBLICADA EN LA RED SÁBADO 04 JULIO DE 2009.

O R A C I Ó N

Dios mío, escucha mi oración, no seas insensible a mi súplica; atiéndeme y respóndeme. La congoja me llena de inquietud; estoy turbado por los gritos del enemigo, por la opresión de los malvados: porque acumulan infamias contra mí y me hostigan con furor. Mi corazón se estremece dentro de mi pecho, me asaltan los horrores de la muerte, me invaden el temor y el temblor, y el pánico se apodera de mí. Yo, en cambio, invoco al Señor, y él me salvará. De tarde, de mañana, al mediodía, gimo y me lamento, pero él escuchará mi clamor. Él puso a salvo mi vida; se acercó cuando eran muy numerosos los que estaban contra mí. Amen y amen...


COMENTARIO
(APLICACIÓN A NUESTRA VIDA)

Es hermoso conversar con el señor y en esta mañana preciosa, no obstante la tristeza, el desaliento y la desesperanza que cubre mi mente y mi espíritu; clamo mi voz al señor y le hago llegar mi súplica para que me responda, para que me atienda, para que me haga digno de recibir su mirada y su palabra sanadora, de amor, de infinita fuerza para vencer las adversidades que hoy se reúnen para aplastarme. Mis enemigos han celebrado concilio para que la maldad, la enfermedad y el infortunio se alberguen en mí y en mi familia. Ellos me hostigan, han desatado las fuerzas del mal sobre mí. Mis días y mis noches son de gran aflicción. La oscuridad de la noche me envuelve en llanto y la luz del sol me estremece de miedo y de temor. El temblor hace que mis huesos emitan un sonido desgarrador. Un dolor profundo se anida en mi pecho. Mi corazón se acobarda por las representaciones visuales que mis pensamientos han creado. De solamente pensar, en que eso le espera a mi cuerpo y a mi alma, me conduce a sentir pánico por la cercanía de la muerte. Pero tú, señor que eres mi creador, no permitirás que la iniquidad me debilite. Escucha señor mi oración, mi lamento, mi súplica, mi clamor y mira mi desaliento. Tú enviaste a tu hijo Jesús para redimirnos. Lo enviaste como Cordero al sacrificio para limpiar nuestras culpas, para perdonar nuestros pecados y vencer definitivamente a la muerte, a las tentaciones y a nuestras transgresiones. Gracias señor porque siempre estás conmigo. Puedo contar contigo, en la mañana, en la tarde, en la noche, y todo el tiempo de mi vida. En ti me fortalezco, en ti me lleno de paz, en ti y por ti mis pensamientos de desesperanza, mi enfermedad, mis temores, mis aflicciones, mis desalientos y cualquier otra fuerza o espíritu que quiera quebrantarme ,será disuelta y vencida por la preciosa sangre de nuestro señor Jesucristo hijo tuyo y señor nuestro. Ánimo, gozo, alegría....

ETIQUETAS: DESALIENTO,TEMBLORES, HUESOS ,SONIDOS,

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