jueves, 2 de julio de 2009

ARTÍCULO ¿VER LAS "BARDAS" O LAS "BARBAS" DE TU VECINO ARDER?




ARTÍCULO "¿VER LAS "BARDAS" O LAS "BARBAS" DE TU VECINO ARDER?"

POR PROF. DR.MERVY ENRIQUE GONZALEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA .AMÉRICA DEL SUR.
REDACTADO Y TRASLADADO EL JUEVES 02 JULIO 2009

Menos de un día hace que escuché y vi una animadora de la televisión capitalina de mi país, expresar: "cuando veas las bardas de tu vecino arder pon las tuyas en remojo". Me quedé pensativo y meditabundo. No era la primera vez que escuchaba pronunciar ese antiquísimo refrán en boca de una persona con una cultura más o menos mediana, incluso vocearla por verdaderos intelectuales. En otra oportunidad, también reciente ,escuché en un programa de opinión radial de una estación radio eléctrica de mi ciudad Maracaibo, como el invitado, un intelectual muy conocido en mi país, corregía a uno de sus interlocutores ,quien auxiliándose de este refrán trataba de justificar o hacer comprensible la actitud de prevención, prudencia y advertencia, que un individuo del cual se hablaba en ese programa ,había usado para evitar repetir el error de otras personas, y en ese sentido la persona hacia la cual se dirigió la corrección había dicho: "CUANDO VEAS LAS BARBAS DE TU VECINO ARDER, PON LAS TUYAS EN REMOJO". Corrección que consistió, en la observación formulada por quien hacía la misma, para que el corregido expresara el refrán en forma válida en los siguientes términos: "CUANDO VEAS LAS BARDAS DE TU VECINO ARDER PON LAS TUYAS EN REMOJO".

No obstante la repetición constante por parte de personas letradas, universitarias, académicas, de una cultura vasta, y notoriamente esclarecidas y de gran conocimiento, esa expresión del refrán supracitado utilizando el término: "BARDAS" en lugar de "BARBAS" no es ajustada a lo que realmente constituye la estructura y contenido gramatical del referido refrán. Mucho menos la logicidad en el empleo del término "BARDAS" es consistente con lo que originalmente se quiere decir con el refrán "CUANDO VEAS LAS BARBAS DE TU VECINO ARDER, PON LAS TUYAS EN REMOJO". Es difícil asumir como argumentalmente lógico, eso de ver pelar o arder "LAS BARDAS DE TU VECINO", "PARA COLOCAR TUS BARDAS EN REMOJO". Es incongruente y poco racional, que yo tenga que "REMOJAR MI CERCA", mis vallado, mi bahareque, "EN TANTO QUE LA CERCA DE MI VECINO SE QUEMA O ARDA". Ese adagio o refrán posee mas de cinco siglos, constatado, desde su primera aparición, en el vocabulario verbal o escrito utilizado por nuestros congéneres para esa época. Por el contrario, la voz: "bardas" es de muy reciente uso, como parte integrante de la estructura y contenido del prenombrado refrán. Además en ningún texto literario, ni mucho menos en el diccionario de la real academia de la lengua española aparece ese vocablo como vinculado al contenido del refrán aludido.

Para mayor abundamiento ,y con el permiso de su autor, muestro a mis lectores la argumentación sólida, bastante y suficiente, de los antecedentes, orígenes y estado actual de las referida expresión o refrán, para dar por terminada una discusión estéril y además para evidenciar con alegatos, citas y comentarios apropiados e idóneos en orden a desmontar “A QUIENES POR MODA SIGUEN UTILIZANDO LA VOZ BARDAS EN LUGAR DE BARBAS” , voz ,esta última, que es conforme al sentido lógico, al origen y a la proyección o moraleja que significa o traduce ese sabio refrán. Veamos:


"CUANDO LAS BARBAS DEL VECINO VEAS ARDER...
El refrán "cuando las barbas de tu vecino veas arder, pon las tuyas a remojar", con sus variantes, es por lo menos tan antigua como nuestra lengua y se cree que proviene del bajo latín. Sin embargo, en los últimos años se ha difundido la falsa noción de que la forma "verdadera" de este refrán sería "cuando las bardas de su vecino veas arder...". Intentamos en esta nota corregir esa idea equivocada y reponer las cosas en su lugar.

Cuando las barbas del vecino veas arder…

Existe un antiguo dicho castellano que, con algunas variantes, reza por lo menos desde el siglo XV: Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. En alguna de las variantes modernas, el verbo "pelar" ―que significaba más bien afeitar― es sustituido por "arder", "cortar" o "rasurar", pero la idea del refrán es que debemos aprender de los males que sufren los demás para no caer en los mismos errores y sufrir idénticas consecuencias.

En los últimos años hemos verificado en algunos medios de difusión que no pocos intelectuales utilizan una versión que viene calificada sin mucho fundamento como "verdadera" de este dicho, y que reza: Cuando las bardas de tu vecino veas arder...

Como barda significa 'seto, vallado o tapia', y también 'maleza o matojos silvestres', se afirma que es mucho más "lógico" que el viejo dicho se refiera a bardas y no a barbas, puesto que, según se alega, no tiene mucho sentido que las barbas de alguien puedan arder ni pelar, lo que parece sonar muy sensato.

A pesar de esta moda ―porque no se trata más que de una moda― abundante documentación histórica y literaria sostiene en forma concluyente que el dicho original, existente en nuestra lengua desde hace más de cinco siglos y, como veremos, probablemente originario del latín, se refiere a las barbas y no a las bardas del vecino. Una primera aproximación en ese sentido la podemos hacer en el Diccionario de uso del español, de María Moliner, que en su entrada sobre barba incluye: Cuando la(s) barba(s) de tu vecino veas pelar, pon la(s) tuya(s) a remojar. En efecto, pelar ha sido siempre más usado que el más moderno arder, como vemos en las siguientes citas de antiguos diccionarios españoles:
• Sebastián de Covarrubias - Tesoro de la lengua española (1611) - Quãdo vieres la barba de tu vezino pelar, echa la tuya a remojar.
• Esteban de Terrero (1765) - Quando la barba de tu vecino vieres pelar, echa la tuya a remojar.
• En la primera edición del Diccionario de la Academia, de 1726, en una de las varias páginas dedicadas a la palabra barba y los dichos que la contienen se menciona (ortografía actualizada): Cuando la barba de tu vecino vieres pelar, echa la tuya a remojar. Refrán que avisa que tomemos ejemplo en lo que sucede a otro, para vivir con recato, cuidado y prevención. En esa entrada del Diccionario se cita, conforme el uso de la época, la frase original latina: Barbam propinqui radere, heus, cum videris, prabe lavandos barbula prudens pilos (Cuando veas afeitar la barba de tu vecino, ten la prudencia de poner la tuya a remojar), cuyo autor no logré descubrir, pero que permite suponer que la versión es mucho más antigua aún.


Además de estos cuatro diccionarios (no cito otros para no cansar, pero los hay), pude hallar las siguientes referencias literarias:

• Arcipreste de Talavera (1398-1470) ― Quando la barva de tu vezino vieres pelar, pon la tuya de rremojo.
• Hernán Núñez ― Refranes y proverbios en romance (1549) - Quando la barva de tu vezino pelar, echa la tuya a remojar.
• Discurso del capitán Francisco Draque (1587) ― ...pues no velar es summo desatino, viendo pelar las barvas del vezino.
• Manuel Tamayo y Baus - La ricahembra (1854) ― Guárdate si ves pelar las barbas de tu vecino
• Benito Pérez Galdós ― De Oñate a la granja (1876) - Cuando las barbas de tu vecino veas arder...


En realidad, el único caso de las bardas de vecino que hallamos en varios corpus del idioma fue del Diario de las Américas, de 1997, pero esa forma no la encontramos en ningún diccionario ni texto literario.

¿Cómo se explica esta confusión? Como barda significa 'seto o tapia', según vimos arriba, y también 'maleza silvestre', es preciso admitir que el viejo dicho castellano parecería tener más sentido con bardas que con barbas, lo que puede explicar la difusión que ha alcanzado últimamente la primera forma. Sin embargo, no es menos cierto que la evolución del idioma es así, de una lógina no siempre transparente, como atestigua la abundancia en nuestra lengua de tantas frases hechas cuyo sentido original parece haber quedado olvidado tras la bruma de los siglos".(Asociación Cultural Antonio de Nebrija - © 1996-2008 - Derechos Reservados / Editor: Ricardo Soca.



ETIQUETAS: BARDAS, BARBAS, SETO, VALLADO, TAPIA

5 comentarios:

Domingo Gonzalez dijo...

Gracias!! realmente muchas personas cometen ese error

RefugioClubAguasal dijo...

Su explicación, mi querido amigo, me parece fascinante. En mi particular siempre había dicho "barbas", más aún soy marabino; pero desde que alguien, a quien no recuerdo, me dijo sobre las "bardas" y su significado, he utilizado el de bardas; tanto porque me parece más lógico como por las interrogantes que haré más adelante. Tan convencido estaba que hice chites del asunto.
No será, que desde el siglo XIV o antes, se comenzó a cometer un error sobre un término que bien ya podía existir u otro que se hubiese utilizado desde esos tiempos inmemorables? O es que los escritores de antes y eruditos no cometían errores? Quien podría dar fe de ello?

Montecristo dijo...

Consultando hoy la web para aclarar esta duda, me encuentro por Google este escrito del profesor González Fuenmayor. Ya estaba prácticamente convencido de su ponencia cuando ví una posible acepción diferente de la cual nunca me había percatado: si el refrán se dice con "bardas" y "arder" se puede entender perfectamente, lógicamente, contra lo que asevera el profesor, que es una advertencia para que mojes las vallas, bardas tuyas para que cuando llegue el fuego del vecino no te las incendie pues están mojadas.. Pero si se usa "barbas" y "pelar" (como sinónimo de "rasurar", "afeitar") se pudiera entender el dicho como una alerta para que te prepares porque si están rasurando al vecino después te toca a tí, así que remoja tu barba para que se ablande!! El buen barbero lo primero que hace antes de rasurar una barba es aplicar una toalla mojada en agua caliente (no hirviendo !!) para humedecer la barba y ablandarla. En cualquiera de las dos acepciones el refrán tiene como objetivo alertar sobre una situación que se está presentando en el entorno cercano a uno. Qué le parece profesor?

Montecristo dijo...

Consultando hoy la web para aclarar esta duda, me encuentro por Google este escrito del profesor González Fuenmayor. Ya estaba prácticamente convencido de su ponencia cuando ví una posible acepción diferente de la cual nunca me había percatado: si el refrán se dice con "bardas" y "arder" se puede entender perfectamente, lógicamente, contra lo que asevera el profesor, que es una advertencia para que mojes las vallas, bardas tuyas para que cuando llegue el fuego del vecino no te las incendie pues están mojadas.. Pero si se usa "barbas" y "pelar" (como sinónimo de "rasurar", "afeitar") se pudiera entender el dicho como una alerta para que te prepares porque si están rasurando al vecino después te toca a tí, así que remoja tu barba para que se ablande!! El buen barbero lo primero que hace antes de rasurar una barba es aplicar una toalla mojada en agua caliente (no hirviendo !!) para humedecer la barba y ablandarla. En cualquiera de las dos acepciones el refrán tiene como objetivo alertar sobre una situación que se está presentando en el entorno cercano a uno. Qué le parece profesor?

Edwin dijo...

A pesar de no ser tan culto en lo tocante al uso de palabras, en este caso a bardas o barbas, voy a dar mi sencilla opinión.
No olvidemos que todo está en movimiento, cambia, evoluciona.
Así lo hacen las palabras con su uso o desuso.
Unas están de moda e ingresan al diccionario y otras ya no están en uso y se olvidan.
Para mí es más lógico usar la palabra bardas, por lo siguiente.
Si se inicia un incendio de verdad, real, es más lógico que se prenda una barda y no una barba.
Lo de la barba es válido para aquellos seres que la poseen como un hombre o un chivo.
¿Qué queda para los hombres que somos lampiños, imberbes?
¿Cómo pueden expresar ese refrán un niño o una mujer, si no poseen barba?
Será que una tercera persona puede decirle a una mujer: "Cuando veas las barbas de tu vecina arde pon las tuyas en remojo"... ¡no!
Ahora, todos, hombres, mujeres y niños podemos decir: "Cuando veas las bardas de tu vecino arder pon las tuyas en remojo".
Es más probable que mi barda se encienda porque alguien le meta candela a la del vecino, por el calor del sol, por un vidrio funcionando como lupa, porque se le eche gasolina luego que la del vecino coge candela, etc., a que mi barba arda, se prenda.
Hasta aquí llega mi humilde reflexión.