domingo, 15 de marzo de 2009

ORACIÓN “HAGAMOS EL BIEN”








ORACIÓN “HAGAMOS EL BIEN”

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR
MARACAIBO.ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR
TOMADA DE SU VERSIÓN ORIGINAL VIERNES 03 OCTUBRE DE 1997.
TRALADADA A LA RED EN DOMINGO 15 DE MARZO DE 2009.
(Fragmentos elegidos de la sección: "MERVY GONZÁLEZ ESTÁ CONVERSANDO CON…” que formó parte de un programa radial en el que participó como conductor por espacio de cuatro años aproximadamente: 1996, 1997, 1998, 1999, que se trasmitía en una estación radio eléctrica ubicada en la ciudad de Maracaibo-.Estado Zulia.- República Bolivariana de Venezuela. América del Sur).
Autoría del Prof. Dr. Mervy Enrique González publicada: DOMINGO 15 DE MARZO DE 2009.

O R A C I Ó N
Por bondad divina nos encontramos al amanecer de un nuevo día. Este día del cual sólo Dios sabe si llegaremos a ver su final, debe ser utilizado, entonces, para enmendar todo lo que hasta ayer habíamos hecho de impropio y de inadecuado. De hacer propósitos para el futuro de este día que recién amanece. Y que los propósitos marchen juntos con las buenas obras. Digámonos con la convicción de decir la verdad: alma mía comienza hoy a hacer bien , ya que nada has hecho hasta ahora. Procuremos actuar en la presencia de Dios. Dios me ve, repitámonos con frecuencia. En el momento en que me ve, también me busca . Procuremos que el vea en nosotros, siempre y únicamente, el bien. No hay que perder el tiempo, no dejemos para mañana lo que podamos hacer hoy. De buenas intenciones están llenas las sepulturas y además ¿quien asegura que viviremos mañana?. Escuchemos la voz de nuestra conciencia. La voz del profeta. La voz del rey. Si oyerais la voz del señor no tapéis vuestro oído. Levantémonos y hagamos valiosos, puesto que tan sólo somos dueños del momento que huye. No perdamos el tiempo entre momento y momento, porque nosotros no somos dueños del tiempo. Amén y amén



COMENTARIO

(APLICACIÓN A NUESTRA VIDA)


En esta reflexión, en esta conversación amorosa que hemos sostenido en la presencia de nuestro señor, le hemos manifestado la necesidad que tenemos de practicar frecuentemente el bien, no perder el tiempo en cuestiones y actitudes estériles, impropias, que no nos conducen sino a momentos de dificultad, a situaciones de tristeza, de desconsuelo, de dificultad, de adversidad. Por ello hermano y hermana que me escuchas, hoy es el dia. Siempre es el dia para enmendar. Para rectificar nuestra vida e iniciar la transformación de nuestro yo interior y además plasmándolo en obras. En obras buenas. Cuantos esperan. Cuántos tal vez esperan que le te levantes para seguirte. Cuántos buscan un ejemplo que los estimule y los anime. Cuántos desean ver luz entre las vulgaridades de las personas y de las cosas ,para encaminar sus vidas y orientarse en ellas o acaso¿ no serías tu bueno para ello ? Si antes fuiste dejado en tus deberes, si te confundía entre el vulgo de los tantos indiferentes ,que antorcha de luz podrías ser para muchos que piden un ejemplo .Oh si te cambiases enteramente y comenzaras a elevarte por los caminos del vencimiento, pronto dejarías la tarima de los vulgares y abrirías y trazarías el camino para muchos .Quizá algunos te abandonarían para ladrar desde lejos ,al verse humillados por tu subida ,pero por dentro te respetarán .Es verdad que muchos no cambien ni se elevan porque no hayan lo que esperan ,ver la luz entre los que le rodean .No somos malos por naturaleza. Nuestro mal, hermano y hermana, está en la frialdad, en la tibieza, en la indiferencia que nos mata .Llevamos nuestro corazón por la vida como la brasa bajo las cenizas. Parecen muertos los ideales, pero no es así. Solamente esperan una mano cariñosa que remueva las cenizas de nuestro letargo ,para que brillemos con la viveza de la fe y del amor .Faltan muchas manos cariñosas ,en nuestro siglo que termina, para remover tanto polvo, bajo el que duermen tantos corazones . Se tu, hermano y hermana, una de esas manos llenas de bondad, llenas de cariño y de solidaridad. Ánimo, gozo, alegría...












ETIQUETAS: cuantos esperan, oír la voz de Jesús, buscar a Jesús,


N O T A D E L A U T O R
AMIGOS Y AMIGAS, esta oración con comentario incluido, forma parte de una larga lista de ellas y que movido por el Espíritu Santo, ofrendaba al Señor de Lunes a Viernes a las siete de la mañana, en un programa radial de opinión, en el que participaba en compañía de una periodista, en el cual mi persona le dedicaba tres minutos o más (dependiendo de la Producción y/o de Máster) a orar y analizar esa oración aplicándola a la cotidianidad de nuestra vida, de nuestros actos, de nuestras, alegrías, tristezas, éxitos, fracasos, tragedias, tribulaciones, bonanza, prosperidad, bienestar, etc. Todo con la intención de establecer como verdad aquella según la cual Dios siempre está con nosotros, que todo lo que nos ocurre es para bien, que existe un plan o proyecto de salvación para cada uno de nosotros diseñado por el mismísimo Dios, cuyo cumplimiento, decisión y elección depende de ti. Así que -parafraseando la escritura bíblica- “DIOS NOS HIZO SIN NUESTRO CONSENTIMIENTO, PERO NO NOS SALVARÁ SIN QUE LE OFREZCAMOS ESE CONSENTIMIENTO”. ES DECIR, NUESTRO PERMISO Y AUTORIZACIÓN. El Señor es un caballero, y está siempre a las puertas de nuestro corazón, para que le abramos y pueda entrar para guiar nuestra vida y ofrecernos su santidad, gozo, alegría, discernimiento, sabiduría, y sus infinitos dones espirituales y materiales. Esa estación radioeléctrica está situada -todavía está al aire- en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, República Bolivariana de Venezuela.

No hay comentarios.: