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martes, 26 de agosto de 2008

VÍDEO REFLEXIVO " EL VALOR DE LOS ANCIANOS " COMENTARIO.

VÍDEO REFLEIVO “EL VALOR DE LOS ANCIANOS “COMENTARIO
POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO .ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR.
GRABADO EN MARTES 05 DE AGOSTO DE 2008
TRASLADADO A LA RED EN MARTES 26 DE AGOSTO DE 2008.
Desde el punto de vista histórico los ancianos han sido reconocidos por todas las sociedades anteriores como verdaderos receptáculos de experiencia, de sapiencia y de erudición, aunque se aclara que el hecho de ser anciano necesariamente no significa ser inteligente, tampoco virtuoso y mucho menos preparado, o educado. De otra forma no se pudiera explicar el hecho de que existieran ancianos delincuentes, inmorales, corruptos etcétera .Lo que se afirma es que la regla es que el anciano se presume honrado, probo, cargado de experiencias y enseñanzas, y una persona capaz de prestar su conocimiento y erudición en beneficio de la juventud, de los adultos mayores y de toda la humanidad. Resulta pertinente aclarar adicionalmente que los ancianos por el solo hecho de haber llegado a esa etapa de la vida, poseen un conjunto de experiencias, que los jóvenes o adultos mayores todavía no han vivido, ni han podido vivir y en consecuencia ,contar con esa gran ayuda, para el momento en que se deben tomar grandes e importantes decisiones o pronunciamientos, actitudes y criterios frente a situaciones complejas, conflictivas y que afectan no solamente en lo individual a la persona, sino también a su familia y en algunos casos a su propio entorno y a la sociedad. Por ello es necesario que reflexionemos sobre el valor que tienen nuestros ancianos y que dejemos a un lado esa práctica según la cual consideramos al anciano como una carga, como un fardo, como una pesada cruz que nos toca llevar a cada uno de nosotros y los alejemos y recluyamos en sitios en los cuales lo que menos reciben es amor. No, el anciano hay que verlo como una persona de la cual podemos adquirir nuevos conocimientos, nuevas argumentaciones, nuevos soportes para las decisiones que nos toca tomar en nuestra vida. Con la excepción a la cual se deja hecha referencia en párrafo anterior, los ancianos son un libro en cuyas páginas podemos encontrar muchas de las soluciones a los problemas que particularmente nos afectan. Ellos ya han pasado por esas situaciones que apenas a nosotros nos toca vivir, de allí que se impone una redimensión de nuestra actitud frente a los ancianos. Es triste como un grueso número de personas no toleran a sus ancianos, sin importar que se trate de sus padres, de sus hermanos o de alguien muy cercano desde el punto de vista del nexo familiar. La palabra del señor es clara cuando nos enseña a respetar y honrar a los ancianos e incluso respecto de los hijos deja caer la maldición para aquellos que no los honren, ni los socorran, alimenten o ayuden. De cualquier forma la obligación para respetar y/o honrar a los ancianos no se limita únicamente a nuestros propios ancianos, sino a cualquier anciano ,pues llegar a esta última etapa de la vida implica haber vivido, experimentado, afrontado y vencido un conjunto de dificultades, adversidades y problemas, en las diferentes situaciones por la cuales hubo de pasar. Elevo mi oración al señor para que toque nuestros corazones y nos transforme, concediéndonos mayor sabiduría y discernimiento, mayor sensibilidad humana, para amar, respetar y socorrer a los ancianos. Animo, gozo, alegría…
CÓDIGO DE ACCESO PARA VER EL VÍDEO.




ETIQUETAS receptáculo, ancianidad, valor del anciano, lata, fastidio, carga,

VÍDEO REFLEXIVO " EL VALOR DE LOS ANCIANOS " COMENTARIO.

VÍDEO REFLEIVO “EL VALOR DE LOS ANCIANOS “COMENTARIO
POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO .ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR.
GRABADO EN MARTES 05 DE AGOSTO DE 2008
TRASLADADO A LA RED EN MARTES 26 DE AGOSTO DE 2008.
Desde el punto de vista histórico los ancianos han sido reconocidos por todas las sociedades anteriores como verdaderos receptáculos de experiencia, de sapiencia y de erudición, aunque se aclara que el hecho de ser anciano necesariamente no significa ser inteligente, tampoco virtuoso y mucho menos preparado, o educado. De otra forma no se pudiera explicar el hecho de que existieran ancianos delincuentes, inmorales, corruptos etcétera .Lo que se afirma es que la regla es que el anciano se presume honrado, probo, cargado de experiencias y enseñanzas, y una persona capaz de prestar su conocimiento y erudición en beneficio de la juventud, de los adultos mayores y de toda la humanidad. Resulta pertinente aclarar adicionalmente que los ancianos por el solo hecho de haber llegado a esa etapa de la vida, poseen un conjunto de experiencias, que los jóvenes o adultos mayores todavía no han vivido, ni han podido vivir y en consecuencia ,contar con esa gran ayuda, para el momento en que se deben tomar grandes e importantes decisiones o pronunciamientos, actitudes y criterios frente a situaciones complejas, conflictivas y que afectan no solamente en lo individual a la persona, sino también a su familia y en algunos casos a su propio entorno y a la sociedad. Por ello es necesario que reflexionemos sobre el valor que tienen nuestros ancianos y que dejemos a un lado esa práctica según la cual consideramos al anciano como una carga, como un fardo, como una pesada cruz que nos toca llevar a cada uno de nosotros y los alejemos y recluyamos en sitios en los cuales lo que menos reciben es amor. No, el anciano hay que verlo como una persona de la cual podemos adquirir nuevos conocimientos, nuevas argumentaciones, nuevos soportes para las decisiones que nos toca tomar en nuestra vida. Con la excepción a la cual se deja hecha referencia en párrafo anterior, los ancianos son un libro en cuyas páginas podemos encontrar muchas de las soluciones a los problemas que particularmente nos afectan. Ellos ya han pasado por esas situaciones que apenas a nosotros nos toca vivir, de allí que se impone una redimensión de nuestra actitud frente a los ancianos. Es triste como un grueso número de personas no toleran a sus ancianos, sin importar que se trate de sus padres, de sus hermanos o de alguien muy cercano desde el punto de vista del nexo familiar. La palabra del señor es clara cuando nos enseña a respetar y honrar a los ancianos e incluso respecto de los hijos deja caer la maldición para aquellos que no los honren, ni los socorran, alimenten o ayuden. De cualquier forma la obligación para respetar y/o honrar a los ancianos no se limita únicamente a nuestros propios ancianos, sino a cualquier anciano ,pues llegar a esta última etapa de la vida implica haber vivido, experimentado, afrontado y vencido un conjunto de dificultades, adversidades y problemas, en las diferentes situaciones por la cuales hubo de pasar. Elevo mi oración al señor para que toque nuestros corazones y nos transforme, concediéndonos mayor sabiduría y discernimiento, mayor sensibilidad humana, para amar, respetar y socorrer a los ancianos. Animo, gozo, alegría…
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ETIQUETAS receptáculo, ancianidad, valor del anciano, lata, fastidio, carga,

jueves, 20 de marzo de 2008

Vídeo: "La propiedad privada no es contraria a la Palabra de Dios".

NOTA EXPLICATIVA DEL CONTENIDO DEL VÍDEO

JUEVES 20 DE MARZO DE 2008, HORA 02 y 15 pm.

PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR

Generalmente la gente piensa y quizá de muy buena fe, que la propiedad privada es condenada por Jesucristo, la Iglesia Católica y por la propia palabra del Señor. No M. obstante, ello no es cierto, por cuanto en la palabra de Dios existen una innumerable cantidad de citas bíblicas según las cuales Dios nos insta a ser prósperos, a trabajar y ganar el pan con el sudor de nuestra frente y a la vez a hacer las ofrendas según lo que hubiésemos obtenido con nuestro trabajo. El mandamiento de no robarás es el más emblemático verso bíblico que consagra la propiedad privada como una institución que le permite al hombre hacer suyos: cosas, animales, bienes y todo lo que la naturaleza le pueda deparar. Ahora bien , cuando el hombre se apropia de bienes, lo debe hacer no con el propósito de atesorarlos y masajear su ego, sino más bien para utilizarlos en la satisfacción de sus necesidades, las de su familia, y de toda persona que viva bajo su encargo .Debe también usar esos bienes en su redistribución , bien generando empleos ,nuevas industrias y fabricas y pagando salarios justos, bien comprometiéndose a promocionar y desarrollar causas nobles y justas que tiendan a satisfacer igualmente la necesidades de los más desprotegidos , de los enfermos, de los ancianos, de los niños en situación de abandono, del ambiente: en campañas que lo protejan y eviten su contaminación , en fin la riqueza no es para amontonarla o atesorarla, sino más bien para que a través de ella: generar efectos benéficos, productivos y favorables a la sociedad toda. Con ello se cumple la palabra del Señor que nos motiva a que distribuyamos de manera justa lo que tenemos. Hacer el bien, ejercer el altruismo, apartarnos del egoísmo y de todas aquellas actitudes y conductas que nos separan del camino que nos conduce al logro de la aprobación de Dios y por ende de lo más importante que posee el ser humano, más que cualquier tipo de riqueza: su alma, la que gozará de la vida eterna conforme al ciclo vital que desarrolló la persona. Recuerda que quien gana la vida en sentido terrenal, pierde su alma. Ya que lo terrenal, la riqueza, los tesoros etc., son pasajeros y en consecuencia efímeros y sujetos a que el hollín y la polilla lo destruyan. En tanto que como dice san Pablo al vivir la vida terrenal se debe fundamentalmente trabajar pensando siempre en bienes celestiales. Por ello la propiedad privada no está condenada por la palabra del Señor.