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martes, 30 de septiembre de 2008

LA NOTA CORTA. " LOS DIAS FELICES Y SU FORMULA"

LA NOTA CORTA

“LOS DIAS FELICES Y SU FORMULA”

POR PROF. DR. MERVY ENRIQUE GONZÁLEZ FUENMAYOR.
MARACAIBO .ESTADO ZULIA.REPÚBLICA DE VENEZUELA.AMÉRICA DEL SUR.
TRASLADO A LA RED EN MARTES 30 DE SEPTIEMBREDE 2008.
¿A quien de nosotros no le gustaría que todos los días fuesen felices, tranquilos, amenos, llenos de paz y de mucha cordialidad? A pesar de lo que pensemos, creamos y digamos, todos los días de nuestra vida pudieran poseer si no las características antes señaladas, por lo menos gran parte de ellas. Usted amigo lector estará pensando como será posible lograr ese anhelo o ideal. La respuesta es más sencilla de lo que nos imaginamos. Si nosotros somos creyentes, si tenemos fe, si hemos reconocido al señor Dios, a Jesucristo como el camino la verdad y la vida, si hemos confesado nuestra profesión de fe católica y en ese sentido hemos reconocido el poder de Dios, su omnisciencia, su omnipotencia, su omnipresencia, entonces ya tendremos los suficientes argumentos y razones para asegurar que nuestros días tendrán las características que nosotros hemos deseado que tengan. Para ello ha menester que le entregamos al señor todas nuestras dificultades, todos nuestros problemas, todos nuestros proyectos, todas nuestras horas, todo nuestro tiempo, todo nuestros bienes, nuestra vida, en la seguridad de que el señor sabrá en su infinita sabiduría cual es el proyecto de salvación que nos conviene a cada uno de nosotros. El, si tú dejas que tome el control y dirección sobre tu vida, te marcará la ruta y el camino a transitar para lograr las cosas que realmente harán de ti una persona feliz, alegre, cordial, afable, honesta, solidaria, cargada de sensibilidad humana, justa, auténtica, integra, más cristiana y más humana. La aventura del vivir se materializa prácticamente en el día a día, en el presente de cada uno de nosotros y no en el pasado. Respecto del futuro, este, estará bajo el influjo de nuestras acciones presentes. Obviamente nuestro buen Dios creará las condiciones diarias para qué los hechos que deberán ocurrir sean conformes con el proyecto de salvación que el nos ha diseñado para nosotros. Si quieres un magnífico día, eleva las oraciones pertinentes al señor, pídele sabiduría, discernimiento, luz, fuerza en la adversidad, solidaridad, buen juicio y que el señor nunca aparte de ti tu rostro. Recuerda que no estamos solos, que Dios está siempre con todos nosotros y que basta que le pidamos al padre en oración y con fe, y en el nombre del señor Jesucristo, para que esta oración sea escuchada y su pedimento sea provisto por nuestro padre Dios. No hay razón entonces para no tener un buen día o mejor, tener siempre buenos días, si realmente así lo queremos y por supuesto con la intercesión del, padre, del hijo y del espíritu santo y de nuestra virgen madre María, madre de Dios y madre nuestra. Ánimo, gozo, alegría…

ETIQUETAS: magnífico dia, oraciones pertinentes, ideales, elevar, condiciones

domingo, 16 de marzo de 2008

Vídeo: "Seguir a Cristo da ganancias".

Seguir a Cristo no es fácil, el cristiano hace la diferencia. La diferencia es adoptar un modo de vida diferente, es asumir los riesgos por actuar siempre con la verdad e involucrarse en la defensa de los más pobres y de los desposeídos. Ser cristiano involucra llevar una vida de amor al prójimo, de sacrificio, de lucha constante contra la cultura de los anti valores. Es el combate contra el mal. Mal que hoy se expresa en una y mil maneras: los vicios, las drogas, la prostitución, el mal vivir , el latrocinio, la corrupción, el abuso de poder, la lascivia, él irrespeto a Dios y sus mandamientos, la carencia de valores morales, éticos y de buena conducta. Por ello quien vive bajo el imperio de la palabra del Señor, bajó su tutela y amparo, con seguridad obtendrá la ganancia de la vida eterna. Y además una ganancia anticipada porque la propia palabra de Dios establece que este compensa ciento por uno: por cada acción tuya, por cada sacrificio, por cada acto de amor, de solidaridad, de justicia, de amor al prójimo, el Señor te premiará terrenalmente en los términos porcentuales que su palabra ha señalado.